NI CON MORENO, NI CON LOS BONISTAS


Por un INDEC de los trabajadores

 Por Ana Laura Lastra
Integrante de la Comision Interna de ATE
del INDEC

 

Las estadísticas truchas del INDEC son ya un tema recurrente de los medios de comunicación.

Desde hace más de un año y medio los trabajadores del INDEC denunciamos la intervención del Instituto con el propósito de manipular groseramente las estadísticas públicas. Una intervención se sostiene no sólo por la “colaboración” de funcionarios y directores, sino también por la violencia de la patota de Moreno y UPCN, encargada de amedrentar a los trabajadores para imponer la disciplina de la patronal. Sin embargo, diversos sectores patronales como la UIA, los tenedores de bonos y los partidos de la oposición patronal pretenden montarse sobre nuestras denuncias y legítimas demandas para favorecer sus intereses.

Después de haber acompañado la intervención del INDEC, a partir de su alianza con los Kirchner, los popes de la UIA como Ignacio De Mendiguren, el titular de Fiat Cristiano Ratazzi y el presidente de La Caja Julio Werthein denunciaron la falta de “transparencia” en la evolución de los precios y exigieron la “normalización” del Instituto. Desde ya no representa ningún gesto de altruismo. En realidad, quieren “sincerar” la inflación para exigir una nueva devaluación de la moneda, y atacar al salario de los trabajadores. Asimismo, estos chupasangres advierten “la falta de certezas” del FMI y los magnates de las finanzas ante los dibujos estadísticos para desembolsar inversiones, pues quieren “cuentas claras” para llevarse su “tajada”. Estos sectores presionan para “normalizar” la deuda con el Club de París, cosa que los Kirchner contemplan a mediano plazo, así como antes pagaron de un saque 10.000 millones de dólares para saldar la deuda con el FMI.

Del mismo modo, los bancos y los fondos de inversión internacionales que tienen en su poder bonos de la deuda atados a la inflación exigen la transparencia del INDEC para blanquear la inflación real y cobrar los siderales intereses que arroja la cotización mensual de bonos. Se sabe que por cada punto extra de inflación, la deuda se incrementa en $1.800 millones y que el 42% de la deuda pública se indexa por el índice de precios. Luis D’Elia y otros sectores afines al gobierno utilizan estos argumentos para justificar el accionar de la intervención y la patota de Moreno y UPCN. Pero si los Kirchner tuvieran aunque sea un ápice de “nacional y popular”, en vez de acusar a los trabajadores del INDEC de ser “agentes de los bonistas”, inmediatamente desconocerían esas deudas fraudulentas que pesan sobre los padecimientos diarios de los trabajadores y las grandes mayorías. En realidad, los Kirchner demostraron ser los mejores agentes de los bancos, cuando recientemente vendieron a Venezuela bonos por 1000 millones de dólares a 15% de interés, una estafa al erario público, que sólo benefició a los grandes bancos, quienes vendieron los bonos al precio del dólar paralelo, embolsando un 50% de ganancias, aunque depreciando el precio de los bonos.

Los trabajadores del INDEC no podemos mezclar nuestras banderas ni con el gobierno ni con la UIA, los bonistas y los partidos de los empresarios. Tenemos intereses opuestos. Los trabajadores del INDEC debemos asumir públicamente una posición independiente.


Por un directorio de trabajadores y técnicos

Fue tan escandaloso el resultado del índice de inflación, apenas un 0,4%, que tanto desde las filas de la oposición como del oficialismo comenzaron a circular diversos proyectos para “sanear” el INDEC. Entre ellos, versiones de que el INDEC pasaría a depender de la Jefatura de Gabinete o bajo el monitoreo de una Comisión Bicameral del Congreso. Estos proyectos impulsados tanto por el kirchnerismo como por los partidos opositores, de ningún modo pueden generar una salida favorable para los trabajadores porque defienden los intereses de los empresarios nacionales y extranjeros. Cuando la UCR sostiene que el INDEC no debe recibir presiones políticas parece que olvida que el gobierno de Alfonsín cuestionaba asiduamente la variación de los precios. ¿Acaso querían ocultar la hiperinflación? Menem y Cavallo ejercían una presión fortísima para cambiar los números arrojados por la desocupación. De la misma partida fue Lavagna, quien desde el gobierno de Duhalde y más tarde de Kirchner desacreditaba constantemente las mediciones de pobreza observadas por el Instituto. En su paso por el gobierno estos partidos contemplaron la descentralización del Instituto, realizaron la tercerización de sectores y hasta fomentaron proyectos de privatización. Mientras los kirchneristas calumnian a los trabajadores, acusándonos de trabajar para las consultoras privadas, parecen olvidar que la actual directora Ana Edwin, en sus épocas de funcionaria menemista todo terreno, presentaba a las consultoras del FMI y el Banco Mundial con la finalidad de inspeccionar las estadísticas producidas por el Instituto. Incluso hasta sectores de la derecha realizan planteos de “autonomía” del INDEC, pero para abrirle el paso a las consultoras en la perspectiva del desmembramiento y su liquidación como Instituto estatal.

Los proyectos en danza de ninguna manera implican una garantía para expulsar a la patota de Moreno y UPCN, hacer efectivas las demandas de los trabajadores, y mucho menos tener independencia para producir estadísticas sin las presiones políticas usuales. De nuestra propia movilización, junto al apoyo de las organizaciones obreras y populares combativas, el movimiento estudiantil y los movimientos sociales solidarios, saldrán las fuerzas para luchar por una alternativa real y superadora.

Los compañeros del PTS que integramos la Agrupación Marrón de ATE, que somos una minoría en la Junta Interna de ATE, opinamos que hay que terminar de una vez por todas con la intervención del gobierno K, sus grupos de choque y la ingerencia de las corporaciones patronales para avanzar hacia un INDEC estatal al servicio de las legítimas necesidades de las grandes masas populares. Para eso no podemos depositar ninguna confianza en los funcionarios y sus negociaciones. Desde ese punto de vista los trabajadores debemos tomar en nuestras manos los reclamos que venimos levantando desde la Junta Interna y las asambleas: fuera la intervención, fuera la patota de Moreno y UPCN, reincorporación de todos los compañeros despedidos o desplazados, restitución de las tareas laborales y las herramientas de trabajo, libre reingreso al Instituto de todos los compañeros presionados a renunciar, restitución de todos los adicionales (horas censales y horas extras) sacados a los trabajadores que participan del conflicto, reparto equitativo de todos los adicionales para todos los trabajadores, pase a resolución 48 de todos los trabajadores discriminados en el camino al pase a planta permanente de todos los contratados, anulación de todos los sumarios y causas penales contra los trabajadores.

Este pliego de reivindicaciones justas sólo puede ser llevado adelante por la lucha de los trabajadores. Pero complementariamente a estas demandas, desde la Marrón pensamos que es necesario luchar por un cambio de fondo: hay que poner la proa de ATE y la CTA para luchar por un INDEC estatal, independiente del gobierno, los distintos poderes y los partidos de la oposición patronal. Un INDEC dirigido por un Directorio de trabajadores y técnicos, elegidos democráticamente por todos los compañeros del Instituto, sujetos al control y la revocabilidad. Para asimilar las mejores estadísticas es necesario convocar a un gran debate público nacional y la apertura de concursos públicos bajo el control de las organizaciones sindicales combativas para incorporar a los mejores profesionales no comprometidos con políticas antipopulares, a las antípodas de los intelectuales complacientes con el poder. Así se podrá avanzar hacia un INDEC controlado por las organizaciones obreras y populares con un anclaje efectivo en las necesidades y los problemas de las grandes masas. Los trabajadores debemos tomar partido por una salida en función de nuestros intereses.


A 1 año de la represión

Durante la última asamblea los trabajadores del INDEC votamos llevar como mandato al plenario de ATE Capital que el sindicato convoque a un paro general de todos los estatales de Capital el 22 de agosto, a 1 año de la represión de la Guardia de Infantería contra los trabajadores del Instituto que luchamos contra la Intervención K.

Después de 91 los no docentes tenemos voz y voto
 
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